sábado, 24 de enero de 2009

países más grandes de la Tierra

1 – Rusia: 17.075.400 km2
2 – Canadá: 9.330.970 km2
3 – China: 9.326.410 Km2
4 - Estados Unidos: 9.166.600 km2
5 – Brasil: 8.456.510 km2
6 – Austrália: 7.617.930 km2
7 – Índia: 2.973.190 km2
8 – Argentina: 2.736.690 km2
9 – Kazajstán: 2.717.300 km2
10 – Sudán: 2.376.000 km2
11 - Argelia: 2.381.740 Km2
12 - Rep. Democrática del Congo: 2.345.410 Km2
13 - México: 1.972.550 Km2
14 - Arabia Saudí: 1.960.582 Km2
15 - Indonesia: 1.919.440 Km2

saber algunos datos sobre La Tierra

Peso estimado (masa): 5.940.000.000.000.000.000.000 Toneladas métricas
Edad estimada: 4.600 millones de años
Población actual: 6.398.000.000 personas
Área superficial: 510.066.000 km2
Área terrestre: 148.647.000 km2 (29.1%)
Área oceánica: 335.258.000 km2
Total área acuática: 361.419.000 km2 (70.9%) Tipo de agua: 97% salada, 3% dulce Circunferencia en el ecuador: 40.066 km
Circunferencia en los polos: 39.992 km
Diámetro en el ecuador: 12.753 km
Diámetro en los polos: 12.710 km
Radio en el ecuador: 6.376 km
Radio en los polos: 6.355 km
Velocidad orbital: La Tierra orbita al sol a 107.320 km por hora Órbita del Sol: La Tierra orbita al sol una vez cada 365 días, 5 horas, 48 minutos y 46 segundos

El coltán, un 'mineral' estratégico

Resulta curioso lo que está ocurriendo con un mineral denominado coltán, del que se extraen niobio y tántalo, y que en los últimos 10 años ha sido blanco estratégico de las compañías de exploración minera, tema de controversia social y medioambiental e incluso objeto de debate en las propias Naciones Unidas.
El coltán no es realmente ningún mineral establecido. Es un término que no se utiliza en el lenguaje científico y que responde a la contracción de dos minerales bien conocidos: la columbita, óxido de niobio con hierro y manganeso (Fe, Mn), Nb2O6 y la tantalita, óxido de tántalo con hierro y manganeso (Fe, Mn), Ta2.

O6. Estos óxidos constituyen una solución sólida completa entre ambos minerales; son escasos en la naturaleza y un claro ejemplo de cómo el avance tecnológico contribuye a que materiales considerados simples curiosidades mineralógicas sean cruciales debido a sus nuevas aplicaciones.

El coltán es fundamental para el desarrollo de nuevas tecnologías: telefonía móvil, fabricación de ordenadores, videojuegos, armas inteligentes, medicina (implantes), industria aeroespacial, levitación magnética, etcétera. Esto es debido a sus singulares propiedades, tales como superconductividad, carácter ultrarrefractario (minerales capaces de soportar temperaturas muy elevadas), ser un capacitor (almacena carga eléctrica temporal y la libera cuando se necesita), alta resistencia a la corrosión y a la alteración en general, que incluso le hacen idóneo como material privilegiado para su uso extraterrestre en la Estación Espacial Internacional y en futuras plataformas y bases espaciales.

Los yacimientos más importantes de origen primario están asociados a granitos alcalinos y rocas relacionadas, como pegmatitas, asociado con cuarzo, feldespatos, micas, turmalina, microclima, monazita, casiterita, berilo, espodumena y wolframita, entre otros. Sin embargo, destacan también los depósitos de alteración y aluviales, como los de tipo placer, originados por la erosión, transporte y concentración de los primarios, por ser más fácilmente recuperables con técnicas de extracción menos costosas.
Los principales productores mundiales son Australia, Brasil, Canadá y algunos países africanos (República Popular del Congo, Ruanda y Etiopía), aunque sus reservas base son prácticamente desconocidas para todos ellos. El valor del niobio consumido en 2006 fue de 118 millones de dólares americanos, y el de tántalo de 164 millones. España es deficitaria en niobio y tántalo, aunque es cierto que no existen estudios detallados de esta materia prima y los trabajos de exploración minera realizados hasta el momento son escasos y poco conocidos. Curiosamente sí es posible encontrar vendedores de coltán en nuestro país.
Su explotación en África ha estado, y está, ligada a conflictos bélicos para conseguir el control de este material, condiciones de explotación en régimen de semiesclavitud, desastres medioambientales con gravísimas repercusiones en la fauna local de especies protegidas (gorilas, elefantes), e incluso a graves problemas de salud asociados con los arcaicos e infrahumanos métodos de explotación.
Para comprender el papel decisivo del coltán en relación con estos problemas y conflictos hay que recurrir al magnífico y pionero reportaje de Ramón Lobo (EL PAÍS, 2 de septiembre de 2001), así como a otros informes especializados, como el elaborado en 2004 por las prestigiosas International Alert y The Pole Institute y los que se vienen realizando desde junio de 2000 por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Muy recientemente se ha puesto de manifiesto un problema adicional, que podría tener consecuencias graves, relacionado con la explotación artesanal del coltán en la República Popular del Congo y que está directamente relacionado con las paragénesis minerales típicas de estos yacimientos. Elementos como el uranio, el torio y el radio, entre otros, pueden aparecer formando fases minerales exóticas, asociadas al coltán, o estar incluso presentes en la propia estructura cristalina de la columbita y tantalita. En el último número de 2007 de la revista Journal of Radiological Protection, científicos del Departamento de Física y del Instituto de Ciencias Nucleares de la Universidad de Nairobi han evidenciado dosis de radiación en los trabajadores congoleños que se dedican de forma artesanal a la extracción de coltán de hasta 18 mSv por año.
Aunque ha salido a la luz el problema socioeconómico, medioambiental y político relacionado con la mala explotación y comercialización de esta materia prima, la crisis ligada a su extracción todavía continúa, y los estudios científicos sobre el coltán son aún insuficientes. Una clara prueba de ello se evidencia al realizar una búsqueda en la base de datos científica, SCI/web of science, comparando el número de artículos científicos relativos a los términos columbita, tantalita y coltán. Los resultados obtenidos revelan que, mientras que existen 183 referencias sobre tantalita y 474 sobre columbita, solamente hay un único artículo científico referido al coltán realizado en 2002. Este dato es especialmente relevante si se considera que estudios mineralógicos y geoquímicos detallados sobre muestras de coltán de distintas áreas permitirían servir de herramienta para identificar los afloramientos geológicos de procedencia y ayudar así a controlar su tráfico ilegal.

5 motivos para despertar el interés filosófico de un científico

En estos tiempos de especialización, da la sensación de que las disciplinas estuvieran completamente rotas, alejadas unas de otras y hablaran entre sí un lenguaje que sólo ellas entienden. Para polemizar con esta tendencia que los propios sistemas educativos fomentan, proponemos hoy cinco motivos por los cuales los científicos deberían interesarse por textos filosóficos. Quizás alguno se anime a atisbar asuntos que vayan más allá de sus disciplina. Merece la pena, aunque sólo sea por estos motivos.
Porque la ciencia necesita pensar sobre sus límites y su metodología, cuestión más cercana a la filosofía que a la ciencia.
Porque la reflexión en torno al conocimiento humano cuenta con una larga tradición en el terreno filosófico. Basta con seguir las propuestas de muchos filósofos “clásicos” para extraer interesantes y actuales consecuencias en torno a la ciencia.
Porque muchas preguntas científicas son fronterizas con la filosofía, y a menudo los enfoques científicos se adentran en terrenos filosóficos: el origen de la vida y del ser humano, la naturaleza humana, el comportamiento moral…
Porque una ciencia sin filosofía que la acompañe corre el peligro de convertirse en un mito incuestionable.
Porque basta repasar la historia de las diferentes ciencias para tomar conciencia de sus orígenes, más ligados a la filosofía de lo que se pudiera pensar en un principio. Muchos de los grandes protagonistas de la historia de la ciencia han manifestado preocupaciones filosóficas. ¿No será que ciencia y filosofía se necesitan mutuamente?

Las preguntas sobre la vida, el universo y todo lo demás

Science, la prestigiosa publicación fundada el 3 de julio de 1880 por Thomas Alva Edison, editó recientemente un extenso artículo que revisa los 125 interrogantes que la investigación científica todavía no ha sido capaz de responder. El diario La Nación presenta una selección de ellas, que seguramente provocarán a la imaginación de los escritores de ciencia ficción, el espíritu incisivo de los investigadores científicos y las reflexiones de los filósofos.
(La Nación) Aquí, una selección de los misterios que desvelan a los científicos.
1. ¿De qué está hecho el universo?
Según los astrónomos, la materia que se ve —y que conforma las estrellas y galaxias— suma menos del 5% de todo lo que existe. Pero como las galaxias giran muy rápido como para que la gravedad evite que las estrellas se alejen hacia el espacio, algo debe ejercer una fuerza gravitatoria extra: la materia oscura. Por otro lado, el universo se está expandiendo cada vez más rápido. ¿Hay algún tipo de antigravedad que lo está haciendo explotar? La energía oscura. Si queremos saber de qué está hecho el universo, habrá que responder qué son la materia oscura y la energía oscura.
2. ¿Cuál es la base biológica de la consciencia?
¿Qué presión selectiva condujo al desarrollo de la consciencia? ¿Cuántas criaturas la poseen además de nosotros? Algunos investigadores sospechan que la consciencia no es exclusiva de los seres humanos, pero por supuesto mucho depende de cómo se defina. Los marcadores biológicos de la consciencia podrían arrojar luz acerca de cómo se desarrolla en la vida temprana. Los experimentos ya comenzaron y, si no ofrecen una respuesta completa, al menos refinarán la próxima ronda de preguntas que nos mantendrán ocupados en los años por venir.
3. ¿Por qué los seres humanos tenemos tan pocos genes?
Hace una década se creía que los procesos celulares que nos mantienen funcionando necesitarían alrededor de 100.000 genes. Pero resulta que sólo tenemos 25.000, casi lo mismo que una diminuta plantita llamada Arabidopsis y poco más que la lombriz Caenorhabditis elegans. Nuestros genomas y los de otros mamíferos son mucho más flexibles y complicados de lo que parecían. Ahora se sabe que muchos genes pueden fabricar más de una proteína, y muchos procesos controlan cómo, dónde y cuándo se expresan los genes. Pero ¿cómo hacen para construirnos?
4. ¿Pueden unificarse las leyes de la física?
El modelo standard de la física de partículas es un poema inconcluso. Con gran precisión, describe toda la materia conocida, las partículas subatómicas y las fuerzas a través de las cuales interactúan entre ellas. Estas fuerzas son el electromagnetismo, la fuerza débil (que explica cómo las partículas pueden cambiar sus identidades) y la fuerza fuerte (que explica cómo los quarks se unen para formar protones y otras partículas compuestas). Pero aunque esa descripción es una de las obras más brillantes de la ciencia, faltan algunas piezas: las que describen la gravedad.
5. ¿Cuánto puede alargarse la vida humana?
Cuando Jeanne Calment murió en 1997, tenía 122 años. Pero su hazaña va a palidecer si las predicciones de algunos biólogos y demógrafos están en lo cierto. La extensión de la vida de especies como los hongos o los ratones, y su extrapolación a la expectativa de vida en humanos convencieron a muchos científicos de que los humanos van a vivir rutinariamente entre 100 y 110 años. (Hoy, 1 de cada 10.000 personas en los países industrializados son centenarios.) Otros piensan que la vida humana es mucho más limitada. La elasticidad encontrada en otras especies podría no aplicarse a nosotros.
6. ¿Cómo puede una célula de la piel transformarse en neurona?
Como alquimistas medievales, los biólogos aprendieron a usar ovocitos para transformar células madre en animales enteros. Sin embargo, quienes trabajan en clonación no comprenden lo que ocurre realmente dentro del ovocito cuando el núcleo se reprograma. Los investigadores tienen que aprender mucho antes de ser capaces de dirigir la diferenciación de una célula como lo hace la naturaleza cada vez que un óvulo fertilizado da vida a un bebe. Sólo están comenzando a entender cómo las distintas señales interactúan para guiar a una célula hasta su destino final.
7. ¿Qué cambios genéticos nos hicieron humanos?
El famoso antropólogo Louis Leakey pensaba que el uso de herramientas nos había hecho humanos. Estudios posteriores lo atribuyeron al bipedalismo, la cultura, el lenguaje, el humor y, por supuesto, a ser poseedores de un cerebro de gran tamaño. Con el genoma humano decodificado, podrían reconocerse los cambios genéticos que nos separan de nuestros parientes más cercanos. Sin embargo, una comprensión completa de los rasgos que nos definen requiere más que el ADN. Debemos aceptar que se necesita mucho más que genes para hacer una persona.
8. ¿Cómo se almacenan y se recuperan los recuerdos?
Empacado en alrededor de un kilo de tejido neuronal ubicado entre las orejas está casi todo lo que sabemos: un compendio de datos útiles y triviales acerca del mundo, la historia de nuestras vidas, más cada habilidad que hayamos aprendido. Nuestros recuerdos nos hacen únicos. Entender los mecanismos de la memoria es un paso esencial hacia la comprensión de nosotros mismos. Pero aún resta contestar muchísimos interrogantes. Por ejemplo, ¿cómo se consolidan los recuerdos?, ¿por qué la memoria es tan lábil? o ¿cómo se integran las nuevas neuronas en las redes existentes?
9. ¿Qué temperatura alcanzará el efecto invernadero?
¿Cuánto podemos presionar al planeta en las próximas décadas y siglos? El problema del clima es que uno no puede medir su sensibilidad directamente. Antes o después hay que echar mano de un modelo climático, pero todos tienen incertezas inherentes: es como construir un facsímil simplificado del mundo real. Los científicos preven que el dióxido de carbono se duplique en este siglo, lo que elevaría la temperatura entre 1,5 y 4,5°C. Sin embargo, habrá que aumentar la precisión de los modelos, y encontrar más y más registros del clima pasado, si se busca mejorar las predicciones.
10. ¿Es posible desarrollar una vacuna efectiva contra el HIV?
Aunque se sabe ya cómo el virus del sida destruye el sistema inmune, todavía se desconoce qué respuestas inmunológicas frenan la infección. Para los escépticos, ninguna vacuna podrá controlar el HIV. Los científicos, en cambio, sostienen lo contrario. Actualmente se prueban varios tipos de vacunas: las que estimulan la producción de células asesinas o anticuerpos y las que activan la inmunidad celular. Aunque quizá la respuesta esté en los genes, que condicionan la susceptibilidad o la resistencia al HIV.
11. ¿Cómo se forman los planetas?
Todavía no está claro cómo se unen pequeñas partículas de polvo, hielo y gas para formar planetas sin que el sol los devore.
12. ¿Qué desencadena la pubertad?
La nutrición parece ayudar a poner en hora este misterioso reloj biológico, pero nadie sabe qué fuerza el final de la niñez.
13. ¿Qué sincronizan los relojes circadianos?
Los genes que gobiernan los relojes circadianos se encontraron en todo tipo de criaturas y en muchas partes del cuerpo. Ahora el desafío es descubrir qué los mantiene en hora.
14. ¿Cómo encuentran su camino los animales migratorios?
Los pájaros, mariposas y ballenas hacen viajes anuales de miles de kilómetros. Se basan en claves tales como estrellas y los campos magnéticos, pero los detalles siguen siendo elusivos.
15. ¿Por qué el tiempo es diferente de las otras dimensiones?
Llevó milenios darse cuenta de que el tiempo es una dimensión igual que las otras tres espaciales, y que el tiempo y el espacio están inextricablemente unidos. Pero nadie se explica por qué fluye como lo hace.
16. ¿Por qué hay más materia que antimateria?
Para un físico de partículas, la materia y la antimateria son casi lo mismo. Alguna sutil diferencia debe explicar por qué la materia es común y la antimateria, extraña.

MUJERES EVITAN TENER HIJOS PORQUE EDUCARLOS Y CRIARLOS ES MUY COSTOSO (Titular de prensa)

De mantenerse esta tendencia, y en el peor de los casos, de incrementarse, en el año 2057 la población infantil habrá disminuido sustancialmente y por lo tanto habrá menos bullicio en el planeta, menos risas inocentes, menos alegría y esperanza; estados de ánimo que adoptamos los adultos conciente o inconcientemente a la vista de los niños. Bien dice el dicho: “Donde hay niños no entra el diablo”.
¿Entrará el diablo al planeta dentro de 50 años? ¿Qué dirán las multinacionales como Fisher Price Toys, Jhonson & Jhonson y en general toda la industria, el comercio y los servicios, al ver disminuida su clientela de vestuario, alimentos, artículos electrónicos, distracción y demás, disminuida, repito, sustancialmente?
Las personas mayores ya conocemos esta “realidad” en que vivimos, y no nos entusiasmamos con facilidad ante las cosas nuevas, digamos el último modelo del Play Station. Difícil sería ver a alguien de 50 años haciendo fila durante 36 horas para comprar la nueva versión. Solo un joven lo haría.
Sin jóvenes el mundo no será viable. Sin gente nueva no hay esperanza, no hay renovación, no hay cambio, ni ideas distintas; en otras palabras: nuestra civilización morirá. Ha habido muchas civilizaciones desaparecidas por catástrofes, como dijo Platón que sucedió con la Atlántida, y una catástrofe más no la sentiría el planeta. Nuestra cultura morirá no como se creyó, por una conflagración atómica, no por un enorme meteorito, ni por otro diluvio universal. Morirá por falta de sangre nueva. Morirá anémica.
Desde el punto de vista espiritual, podemos afirmar que el egoísmo natural del ser humano, debe dominarse para que si no se logra transformar en altruismo, por lo menos no salga de los límites humanos. El llamado neoliberalismo con su dogma de que el mercado libre lo es todo, de que el mercado se nivela por sí solo, desencadenó situaciones inhumanas como por ejemplo, que la medicina y la educación quedaran inaccesibles para la mayoría de los habitantes del planeta, lo que da como resultado la situación mencionada en el titular de prensa.
Es difícil dominar el egoísmo. No nos llamemos a error. Pero si los humanos (y sus dirigentes) llevamos una vida más vuelta hacia el interior de nosotros mismos, dirigida a descubrir ese mundo espiritual al cual damos la espalda, entonces ciertos sistemas económicos ni siquiera se mencionarían, y aquél absurdo titular de prensa no existiría. Sin embargo, existe.

el Comienzo

Después de buscar la Paz sin encontrarla, en el dinero, en el sexo, en el alcohol, en el arte, en la academia, en la nueva era, en los alucinógenos, en la psicoterapia, en lecturas de autosuperación, en la música, estuve a punto de enloquecer. En el borde de la insania, hice lo más elemental que puede hacer una persona; algo que me habían enseñado mis padres desde tierna edad: caí de rodillas y clamé a Dios, si era que existía, para que me ayudara a salir del infierno que estaba viviendo.

LA REVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA

.Lo espiritual no es comercial y si algo no es comercial está destinado a no existir en esta sociedad consumista por excelencia. Sin embargo, la vida pone las cosas en su sitio: lo que no existe en la sociedad consumista, es lo único que verdaderamente vale la pena.El amor por una pareja que no tiene el cuerpo exigido por la sociedad de consumo; el amor por unos padres achacosos, o por un hijo que no es brillante o por ese amigo caído. ¿Alguna vez la sociedad consumista se ocupa de estas personas al margen de lo establecido? ¡Qué oso! Y sin embargo solo con ellos nos sentimos satisfechos y felices; solo con ellos sentimos que vale la pena vivir.Ese abrazo de perdón, esa mirada humilde, esa sonrisa de contento con el bien ajeno, ese gesto de piedad, esa inclinación de la cabeza aceptando una derrota, son actitudes que fueron erradicadas hace tiempo del supuesto “gran mundo”, que con sus pies de barro se erige sobre el dinero y la apariencia. Gran mundo que con reflejos de oropel esconde el verdadero significado de la vida. Y es cuando los humanos desolados escuchan una voz interior que pregunta: “¿vivir solo para esto, realmente vale la pena?” Y entonces buscan una respuesta y al no encontrarla en el mundo exterior, llegan al alcohol y las drogas, que conducen fatalmente a un paraíso infernal y entonces viene la resaca, la culpa, ansiedad, angustia, depresión y eventualmente la muerte.Pero no vamos a morir. No nos vamos a dejar matar. En algún momento miraremos hacia otro lugar que no sea ni el exterior, ni los paraísos artificiales: Ese lugar es el interior del hombre, como aconsejaba el Oráculo de Delfos: “Hombre, conócete a ti mismo”. Entonces oiremos de nuevo la voz preguntando si vale la pena vivir solo para consumir, pero ahora seguiremos escuchándola.Es una voz sabia que nunca está en silencio por más que los fuegos fatuos con su bullicio traten de acallarla. Esa voz nos da la misma respuesta a todos los humanos y deberíamos elevar su volumen para que empezáramos a hacer coro en contra de tanta inconsciencia; deberíamos hacer coro para que la pretendida sociedad global cuyo único interés es consumir y consumir para engordar y engordar unos cuantos bolsillos, se notifique de la rebelión, se notifique que dejaremos de obedecerla, se notifique que desde ahora buscamos un sentido digno para la vida, y por eso arrancamos con la gran revolución del siglo XXI: LA REVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA.¿Y quienes son la avanzada de esa revolución? Ni los científicos, ni los filósofos, ni los políticos: la avanzada son los artistas, depositarios de la llave que une el espíritu con la materia, y serán quienes toquen a rebato: menos artistas para el consumo y más artistas para el espíritu, porque el espíritu no tiene precio, y si algo no tiene precio, entonces es verdadero.